miércoles, 24 de agosto de 2016

III Desafío Canal de Castilla

Bueno, pues por tercer año consecutivo vuelvo a hacerme la misma pregunta: ¿por qué coño me apunto a estas cosas?

Es entrar al campo de fútbol donde está el box y.... encenderse los aspersores. Que un triatleta se acerca a 5 m del campo... manguerazo va. Que alguien cerca del campo de fútbol dice, aunque sea muy bajito, Bronwlee o Mola... agua a cascoporro. Que un despistado pasa con una camiseta del Ironman de Calasparra.... un riego se activa. Así todo el fin de semana. El encargado de velar por la alfombra del Juan Carlos Navarro hace su trabajo con celo, como si fueran suyos hasta los hongos que combate.  El mejor regalo que le puedes hacer es abono para primavera o una cacatúa que no pare de decir "nadiecuidaelcespedcomotú". Si cambiáramos el título de "Estadio de Fútbol Municipal" por el de "Estadio de Fútbol del Encargado Municipal" no tardarían en saltársele las lágrimas. A veces pienso que sería el hombre más feliz del mundo sentado en el tractorcillo cortacésped munícipe, agazapado en un córner, tocado con su sombrero de paja, con media docena de cervezas en un lateral y su escopeta con posta lobera en el otro, esperando la llegada de esos desgraciados. 

Pues con una temperatura de unos 13 ºC nos recibió la fría mañana de agosto recién amanecido con un último riego en el box. Los triatletas más noveles intentaban combatir a los aspersores sin saber que la furia del cuidador no conoce límites y es mejor hacerle feliz con un par de gritos "uy que fría está. Cagonrós". Con esto, él se da por satisfecho y se duerme. 

Nos vamos al agua y comienzo mi batalla particular para evitar que se me empañen las gafas. Todo el mundo recomienda saliva. Yo no sé si mi saliva no vale por que se mezcla con el veneno o por la naturaleza de las gafas. El caso es que en una ocasión probé a pedir la colaboración de una de las participantes y, sí, fue efectivo, no se me empañaron las gafas. En una buena temporada, al menos. Concretamente durante seis meses y un día. Ahora, prefiero frotarlas con toallitas húmedas que además de evitar el empañamiento no me priva de mis derechos civiles y con unas terceras elecciones en el horizonte, no es para estar haciendo tonterías. 

Dan la salida y a mi alrededor solo hay cuarentones. No me refiero a la edad.  Lo digo por el tiempo que invertiremos en la natación: entre 38 y 42'. Una pena, sí. Deberían dejarnos como voluntarios dando agua y así, no entorpecer el nado de las fenomeninas que salen un minuto después y tienen que aguantar nuestras embestidas que no son moco de pavo. ¡Con qué rabia soltamos el brazo cuando somos adelantados! Si hasta el gabinete de Rajoy ha contactado con los 5 más violentos de los cuarentones para ver si es embestido de una vez. Salgo del líquido elemento con fiebre, son 38'31", estoy en el límite pero soy cuarentón, a quién quiero engañar. El primero ya me saca 10'. 

Según voy hacia el box pongo en marcha mi estrategia para evitar el riego. Voy repitiendo una y otra vez la alineación del Madrid; suelto neopreno y salgo con la bici. Como llega algún perseguidor intento entorpecer su carrera y cuando estoy saliendo pienso muy fuerte en Javi Gómez Noya. Sí!!! Se ha encendido el riego. 



Me voy con la bici. Comienza el espectáculo para mí. 90 Km de pedaladas. Y en esta ocasión he probado algo nuevo en lo que tengo depositadas muchas esperanzas: le he dado aire a las ruedas. El caso es que esto es efectivo. Me veo cómodo, rápido y, como diría Cristiano, confiante. No creo que aquí resida el secreto pero... ¿y si sí? Bajo de la bici y noto que tengo los testículos subdesarrollados y se me ha borrado la raja del culo. Han sido 2h42'. Vuelvo a recitar: Keylor Navas, Marcelo,... Y ya cuando estoy fuera Alistair, Jonhnathan, Alarza...

Desfondado comienzo los 21 km de carrera. Van a ser muy largos. Apenas completo la primera vuelta aparece un nuevo invitado: el calambres. A éste no le ves llegar. Éste se te esconde (normalmente en los cuádriceps, con frecuencia en los isquios) y cuando menos lo esperas te presenta sus respetos. Yo iba tan feliz en mi agonía que no esperaba ninguna visita salvo la del avituallamiento. Al llegar y hacer el gesto de parar para coger un vasito de sales, el que salió fue el calambres. Me soltó dos chispazos en el bíceps femoral derecho, tres mordiscos en el semimembranoso, un pellizco con regusto en el semitendinoso y tres picotazos en el vasto anterior, todo esto en la pierna derecha, en cuanto a la izquierda no quiero aburriros pero fue algo parecido. Ya no puedo seguir, pensé. Intenté estirar y nada. Intenté andar y nada. Me pongo a trotar y... bingo!!  El calambres vuelve a ocultarse en los entresijos de mis fibras musculares. Está ahí. Esperando a que haga un gesto raro y me pegue fuerte. Con el miedo rondando mi cabeza ya no me veía tan confiante, más bien agonizante. Fui completando kilómetros, recorriendo los nueve círculos del infierno de La Divina Comedia. Por allí andaba Willy Toledo perseguido por cuatro UltraSur que también le querían presentar sus respetos. 


Cuando estaba por el kilómetro 15, a unos 30' de acabar (dios mediante) intenté comprender qué es lo que le pasa por la cabeza a mi mujer cuando me dice eso de "estoy en 5 minutos" y aún le falta ducharse, vestirse, presidir la reunión de la comunidad, buscar las llaves y aparcar. 


Llegué a la meta recitando la alineación histórica de la selección y estallé de alegría. Me sentí igual que ese iceberg del Atlántico Norte allá por 1912 que no paraba de reír: "-Me ha tocado un crucero".  Al rato veo llegar a Nando y me acerco a darle un poco de cera: "-¿Qué, de dónde viene Nando?" Abrasado me responde: "-¿Nando? De Fernando".  

Fran, no pienses en bicis que nos mojan.
Por allí aparece Kaly. A este chico hay darle un toque de atención que se nos está aburguesando. Este fin de semana solo ha hecho el Olímpico de Lantadilla, una media maratón en Suances, ha oficiado dos bodas  y se ha venido hasta aquí para acabar este Media Distancia. Parece que le ha hecho la bocona un fraile. Luego, por la tarde, le invitaron a una marcha de BTT y se excusó diciendo que estaba cansado. Un flojo. 

Ah, se me olvidaba, Ferreras gana.


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